Música

La quema de discos de The Beatles y la estatua de John Lennon en San José de Costa Rica.

Cien metros al sur de la entrada del Barrio Chino en San José, en una calle que anteriormente se llamó “El paseo de los estudiantes”, se encuentra La Plaza de las Artes, denominada antiguamente, Explanada de La Soledad, por estar ubicada frente al templo católico del lugar, dedicado a la Virgen del mismo nombre. En dicha plaza se encuentra la réplica de la estatua del John Lennon de La Habana, Cuba, que fue develada el 25 de noviembre de 2011, a instancias de La Municipalidad de San José y por iniciativa de Mauricio Vargas y Martín Rodríguez, presidente y locutor (respectivamente) del club de aficionados de The Beatles en Costa Rica, “Meet The Beatles” y su espacio radial. En ese mismo lugar, cincuenta y siete años atrás, al día de hoy, la población fue testigo y en parte, partícipe, de uno de los arrebatos sociales más prejuiciosos en la historia del Rock y la música Pop mundial, la quema de discos y material Beatle tras la manipulación y deformación de las palabras dichas por John Lennon en una entrevista publicada en Londres el 4 de marzo de 1966: “Somos más populares que Jesús”. Costa Rica no se quedó atrás en la histeria colectiva nacida en algunas ciudades de los Estados Unidos y que fue divulgada por los medios locales de información. Así, la noche del martes 9 de agosto de 1966, se dieron cita en el mencionado lugar, cientos de personas, principalmente adolescentes, quienes convocados por un par de locutores de la Radio Athenea Juvenil, Manuel Fresno y Rafael Rojas, y por la presidenta del Club de admiradoras de Los Beatles, Dora Amalia Maduro, llegaron con la intención de manifestarse en contra de las declaraciones de John Lennon, haciendo una hoguera para quemar portadas de discos y fotos de Los Beatles. La cita fue para las 7:00 pm y desde minutos antes empezaron a llegar algunos jóvenes, principalmente estudiantes de secundaria de algunos colegios católicos. El absurdo discurso fue el mismo repetido en las diferentes ciudades del mundo donde se realizaron manifestaciones similares. “Antes que admiradoras de Los Beatles somos cristianas… No vamos a dejar que critiquen a Cristo, cuando muchas del club vamos a colegios católicos donde las monjitas nos enseñan las bellezas de Jesucristo. Nos ha dolido mucho las noticias que dan los periódicos, sobre lo que Los Beatles piensan de Jesucristo y sus seguidores…”, declaró Dora Amalia Maduro a un periódico local para la convocatoria que realizó el club de admiradoras días antes.

Con una llanta vieja y gasolina se encendió un fuego donde se empezaron a quemar papeles, recortes y/o fotografías de Los Beatles y luego de esto diferentes jóvenes empezaron a tirar discos LP y sencillos. Muchas de las personas que se aglomeraron alrededor permanecieron simplemente como espectadores de lo que sucedía, más no participando. Élmer Quirós, músico y fundador de Los Sons, grupo costarricense de los años setenta, siguió los acontecimientos por la radio y televisión, y nos cuenta que hubo ademanes de peleas en medio de la confusión del momento ya que mientras algunos llegaban a quemar los discos, había otras personas intentando rescatarlos  del fuego, provocando el enojo de los primeros y las confrontaciones, todo esto ocurría alrededor de la fogata. Uno de los que intentaron y lograron rescatar algún disco fue Rafael Rojas, el mismo locutor de radio que días antes había animado a la gente a ir a la manifestación anti beatle. Años después en algún programa de televisión y entrevistas, excusaría la inconsecuencia de su conducta como “cosas de juventud”, y que para él, Los Beatles siempre habían sido lo máximo. En las gradas ubicadas frente a la iglesia se pretendió quemar cuatro monigotes casi de tamaño natural que representaban a los Fab Four, siendo el de John Lennon el primero en ser rociado con keroseno, conocido en Costa Rica como canfín y haciéndolo arder por la cabeza. La turba de muchachos quisieron realizar un desfile por las avenidas de San José con los muñecos ardiendo pero al no organizarse bien, regresaron a la explanada donde a las nueve de la noche aún había personas tirando cosas al fuego. A partir de ese momento la situación se descontroló ya que según consta en los periódicos de la época, otras personas que no tenían que ver con la manifestación, calificadas como “maleantes y antisociales” se aprovecharon de la confusión para hacer desmanes en algunos comercios, tirando piedras y causando destrozos, así mismo intentando abusar de algunas de las señoritas que se encontraban en el lugar. Tal fue la situación que la policía tuvo que intervenir con gases lacrimógenos para dispersar a las personas, poniendo fin a la “manifestación anti beatle”.

Cuarenta y cinco años después de aquel mil novecientos sesenta y seis, se devela en la Plaza de las Artes, mismo lugar de los acontecimientos relatados, la estatua de John Lennon que lleva el nombre de “Imagina a toda la gente viviendo la vida en paz” y que es obra del artista cubano José Ramón Villa, proyecto que según nos relató Tatiana Abarca, presidenta actual del Club Meet The Beatles, estuvo nuevamente rodeado y atacado por sectores y personas abanderadas del conservadurismo más intransigente de la sociedad costarricense, quienes en una especie de repetición histórica de los acontecimientos pasados, alzaron su voz contra la propuesta cultural con argumentos repletos de veneno, como: “¿Qué tiene que ver Lennon con Costa Rica?”, “Hay otros artistas merecedores de una estatua”, “Deberían invertir dinero en otras cosas”. Estos ataques fueron dirigidos no solo al Club, sino también al alcalde de San José.

Lo cierto es que la estatua de John, como representación de uno de los legados culturales más grandes del mundo, llegó a San José y acompaña a los transeúntes que se detienen a verla o fotografiarse con ella. El lugar y la obra han sido testigo y sobreviviente de la barbarie, a pesar de que al John de San José le han robado sus lentes en dos ocasiones, tal y como escribió el periodista costarricense Guido Fernández en mil novecientos sesenta y seis: “Desde la edad media se trató de combatir el mito con la barbarie y el resultado fue la supervivencia del mito y el descrédito de la barbarie”, esto en alusión a las quemas de discos y fotografías de Los Beatles que ocurrieron en decenas de lugares del mundo luego de que John Lennon afirmara que el cristianismo estaba en decadencia en el Reino Unido y que su banda era más popular que Jesús entre la juventud.

Danny Redondo Ramírez
Músico y educador. Ha incursionado en agrupaciones de Rock y otros géneros además de trabajos de Producción Musical. Así mismo ha realizado trabajos en la escritura poética, reseñas y artículos. Actualmente es productor de Newen Culturarte Producciones.
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